martes, 15 de noviembre de 2011

PASIÓN, TANGO Y MUERTE

Es tan corto el amor y tan largo el olvido... repitió a solas,
se quedó con la vena sangrante
hinchada de molestia asesina
no aguardó a la seña
y la baleó en la esquina.
Susurraba de odio los sabores vengativos
acorralaba la ética de su deseo maldito
no le importó el infortunio de arreglarse sin ella
ni conmovió la presencia de los vecinos atónitos
se refregó con su cuerpo
lloró todo y más, asqueado de pólvora en mano
de suerte rutinaria e indómita
lamentaba solamente
su voz, tan preciosa, en la mañana saliente de mate y milongas
mientras la ducha le hacía de orquesta y escenario
él lloriqueaba anticipando el hecho sabido...
que la quería, era cierto
aunque no la poseía en nada y eso,
a la larga,
mata.

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