No sabría decir cuando empezó el duelo, supongo que desde la primera vez que dolió la lastimadura que mufada estaba abierta en angustia mal cerrada.
Ahí, en ese tiempo inútil, sin impedir lo que siguiera, se sentó a llorar y sus voluminosos horizontes se ahogaron.
Así de simple.
Luego se reorientó, y vuelta a andar.
Podría asociarse sólo con la noche, más quisiera hacerlo extensivo al amanecer, permanecer y escribir entre sábanas…
jueves, 25 de octubre de 2012
nada es tan real ni tan normal
es como decirse esto al oído al caminar
una fórmula imperfecta pero estable
ella lloraba sin lágrimas las cimas perdidas
no se absolvía su conciencia sin permiso de lo eterno
dijo que se negaba a vivir y la esperamos
el atardecer la dejó sola y sin rimas
auténtica y sumisa de ingenua terquedad
repite sus oraciones con poca fe
no entiende que mesa no es silla, ni una silla un perchero
quiere enfundarse un vestido corto como abrigo
y no le da el largo de su tela...
la realidad puede ser dolorosa y tensa
pero no cabe evitarla eternamente
el agujero de Alicia te succiona y vuelve frío el corazón ardiente
es como decirse esto al oído al caminar
una fórmula imperfecta pero estable
ella lloraba sin lágrimas las cimas perdidas
no se absolvía su conciencia sin permiso de lo eterno
dijo que se negaba a vivir y la esperamos
el atardecer la dejó sola y sin rimas
auténtica y sumisa de ingenua terquedad
repite sus oraciones con poca fe
no entiende que mesa no es silla, ni una silla un perchero
quiere enfundarse un vestido corto como abrigo
y no le da el largo de su tela...
la realidad puede ser dolorosa y tensa
pero no cabe evitarla eternamente
el agujero de Alicia te succiona y vuelve frío el corazón ardiente
jueves, 4 de octubre de 2012
Soñaba que se perdía y volvía a vivir.
Había chances de otros caminos, sin embargo, algunos los renovaba a ciencia cierta de saberlos perdidos.
Sabía.
El laberinto aparecía dudoso y tentador, suavemente se deslizó por agujeros y valles.
Lo que pudo es esquivar la angustia de esa gran reina del revés que la atormentaba de cosas y la hacía chiquitita.
Afortunadamente su conejo blanco no era tan blanco y cedió apuro.
Suspendida en el mapa, los ríos eran de menta y chocolate.
Pudo apreciar la instancia de nacerse y escucharse berrear de júbilo.
Casi sin frío, qué importante, se volvió a dormir.
Las cuentas hechas.
Había chances de otros caminos, sin embargo, algunos los renovaba a ciencia cierta de saberlos perdidos.
Sabía.
El laberinto aparecía dudoso y tentador, suavemente se deslizó por agujeros y valles.
Lo que pudo es esquivar la angustia de esa gran reina del revés que la atormentaba de cosas y la hacía chiquitita.
Afortunadamente su conejo blanco no era tan blanco y cedió apuro.
Suspendida en el mapa, los ríos eran de menta y chocolate.
Pudo apreciar la instancia de nacerse y escucharse berrear de júbilo.
Casi sin frío, qué importante, se volvió a dormir.
Las cuentas hechas.
martes, 2 de octubre de 2012
Sobre el tiempo y mi paso
Caminaba calma y me dí cuenta sonriendo pícara a qué se referían las personas que hablaban de la capacidad de espera, aceptación y modificación de valores que los años bien vividos traían.
Bien vivido, con el concepto del error incorporado... claro está.
Me dí cuenta, también, qué poco original, cuánta omnipotencia ha perecido y dado paso al humor de lo perdido y desencontrado... qué chasco la vida, qué suerte aún cuando el azar se viene de contramano.
Tranquila recordé mi paso vivo de antaño, hacia lugares donde el apuro me llevó y me apeé sin el éxito deseado.
No digo que no haya sumado meterle pata a veces, sino que ahora prefiero que se me haga mi ritmo en lugar de tantas reservas anticipadas. Incluso aprendí que algunos paraísos no son para mí!
Tampoco el andar cansino porque sí... más vale un andar.
Diríamos...Propio.
Creado y aceptado, o lo que se pueda...
Así que el brío dio paso al sosiego manso y relajado...
Quizás la potra, por un rato, ha encontrado su pradera.
...
Guarda que entre pensares profundos, la vereda tiene lo suyo... podría tropezar. Y así volver a empezar.
Bien vivido, con el concepto del error incorporado... claro está.
Me dí cuenta, también, qué poco original, cuánta omnipotencia ha perecido y dado paso al humor de lo perdido y desencontrado... qué chasco la vida, qué suerte aún cuando el azar se viene de contramano.
Tranquila recordé mi paso vivo de antaño, hacia lugares donde el apuro me llevó y me apeé sin el éxito deseado.
No digo que no haya sumado meterle pata a veces, sino que ahora prefiero que se me haga mi ritmo en lugar de tantas reservas anticipadas. Incluso aprendí que algunos paraísos no son para mí!
Tampoco el andar cansino porque sí... más vale un andar.
Diríamos...Propio.
Creado y aceptado, o lo que se pueda...
Así que el brío dio paso al sosiego manso y relajado...
Quizás la potra, por un rato, ha encontrado su pradera.
...
Guarda que entre pensares profundos, la vereda tiene lo suyo... podría tropezar. Y así volver a empezar.
lunes, 1 de octubre de 2012
INSTANTÁNEAS DEL PASADO (reconstrucción)
Ella juega a la mamá y no sospecha que un día ya no será un juego y se le jugará mucho en serlo.
Se lame las manitas del bebé, lo acuna, lo deja para ir al trabajo. Su hermana lo cuida.
Son vecinas y sus hijos crecen juntos, es simple.
Nada da trabajo, se disfruta todo. Los ingalls existen...
Ella juega a la mamá y no sospecha que un día ya no será un juego y se le jugará mucho en serlo.
Se lame las manitas del bebé, lo acuna, lo deja para ir al trabajo. Su hermana lo cuida.
Son vecinas y sus hijos crecen juntos, es simple.
Nada da trabajo, se disfruta todo. Los ingalls existen...
escatología subjetiva
pateaba vereda y pavimentos transitados, sin originalidad
sabiendo que la justicia justa suele evadirse de la realidad,
enumerando enojos inconducentes
enérgico de reproches y
ausente de retórica
aplanaba sueños y batallas ante la mansedumbre de la tarde que se le cagaba de risa
y de llanto
supo que nada había para hacer y se serenó la anudada garganta
como en cámara lenta el pasto cortado aún por juntar
se anima a revelar sus pasos hacia ese lugar
y no se siente tan cagada
sabiendo que la justicia justa suele evadirse de la realidad,
enumerando enojos inconducentes
enérgico de reproches y
ausente de retórica
aplanaba sueños y batallas ante la mansedumbre de la tarde que se le cagaba de risa
y de llanto
supo que nada había para hacer y se serenó la anudada garganta
como en cámara lenta el pasto cortado aún por juntar
se anima a revelar sus pasos hacia ese lugar
y no se siente tan cagada
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)