Hubo un tiempo donde se dormían las princesas
y los príncipes besaban desencantando
luego las historias se coronaban con perdices
que auguraban felicidad segura,
entonces cambió la historia:
reales sucesos comenzaron a ocurrir.
No había doncellas en sueños eternos sin mal aliento ni maquillaje corrido
los hombres de a caballo llegaban tarde y para ver fulbito
algunos ayudaban y amparaban
pero no podían resolver tanto ideal para completar
apenas podían consigo
ni siquiera querían la mujer perfecta...
sólo una compañera alegre y amorosa que cuidara de sí,
sin hacerlos cargo de sus frustraciones.
Este "Había una vez" es atinado a nuestros poderes
posibilita el deseo
soporta la incompletud y el agujero de cada día
y sobrevuela la vida sin matar el placer del cuento
haciendo de la realidad un encuentro factible de construir...
para algunos la pareja
para otros la versión irónica de la DESPAREJA.
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