Hablabas sobre el tiempo en el taxi de vuelta y cuando compartí la palabra -destierro- coincidimos en la mirada y el encuentro significante! Más de un año para acertar en el agujero que dejó nuestra amiga. Y yo te contaba que la sensación a su lado era la de "no me merece". Y vos aseverabas que eso estaba muy bien.
-Ser desterrado así es que te saquen al frío de la identidad-tierra negada, es quedarse sin algo de lo que funciona como hogar, es una estafa de algún modo, una injusta vivencia...(sangra la herida, aún)
-Mjú-ojos grandes de admiración los tuyos, entrecortada la voz.
Y yo, que siempre peleo tu mística pero la amo como parte de lo que nos unió, te dí la razón; descansé al fín de tanto reproche obtuso hacia ese día y abandoné ese recuerdo chiquitito allí en el fondo de lo que no es ya ni mente ni corazón.
Podría asociarse sólo con la noche, más quisiera hacerlo extensivo al amanecer, permanecer y escribir entre sábanas…
jueves, 6 de diciembre de 2012
entre alertas
entre tanto alerta por el clima, alerta entre robos, alertas necesarios y no tanto... alertas de entre tanto y con despueses exquisitos que por suerte probamos a pesar de los temores y fobias; me digo que no quiero dejar de estar alerta a esta mañana en la que de algún modo he recuperado la fe en la continuidad del saltar el obstáculo y luego de extrañar hasta morir tus humildes manos y tu voz de caramelo, me subí nuevamente al cuatri y a tu cielo y entre gotas, de manera franca he comprendido que este hechizo es noble y a dónde iba a yo a correr tan apurada en desarmar esta vida que existe entre tormentas y soles, sin pronósticos ni seguros totales...
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