Confiamos en ambos al frente del Titanic…
Vértigo y placer…
cual Rose and Jack,
somos invencibles,
el mundo se nos antoja nuestro!
Ocres de atardecer nos pertenecen
y el ronroneo marítimo nos acuna.
Eres el Rey...
Soy tu Reina.
Nada será como fue,
el crucero nos permite emular
esta historia de amor
y mi mano en el vidrio del auto antiguo
dibuja la transpirada amatoria fogosa
que corona la virginidad renovada
y nos afecta enamorándonos.
Nuevamente.
Dedicado a Aldi en su cumple, princesita hermosa!
ResponderEliminarSil
que bueno!!! esperanza de amor, en cada centímetro de aire que se respira.
ResponderEliminar