"-Dejá que se diluya...- aconsejó un amigo.
-No soy una mujer DILUYENTE- al unísono de mi misma, respondí...
Para mí las cosas tienen principio y fin, grises interpelados o reconocidos. Mancuernas de las cuales tomarse si te da vértigo o ante la caída.
Diluir es que se vaya todo como quién no quiere la cosa y nunca se sepa si SÍ o si NO.
Es como no hacerse cargo de leyes vitales, de que los otros son un OTRO que ha extendido su alma de algún extraño modo a la mía y no tengo más que agradecimientos aún con los enemigos; sería muy distinta a la que soy si hubiera tenido una vida diluyente... pues NO.
Me encanta mi determinación que no es necedad sino condición para que resulte saludable mi ser.
Digo y pienso y hago en coherencia, y cada tanto recibo un golpe y casi siempre me siento verdadera. Porque diluirme es mentir, en mi opinión. Es desresponsabilizarme. Es andar inasumida. Es desvivirme en vano e ir hacia la muerte de los significados en los que creo.
Es injusta la dilución para los entendimientos logrados.
Para las ilusiones fundamentadas, para los pasajes fundamentales... y no es de control, ni querellante mi postura.
No dejo diluir porque no quiero ser cómplice de las miles de tristezas que andan dando vuelta en orfandad de duelos y definiciones.
¿Será una cualidad maternal, salvadora? No lo sé...
Lo que sé:
DILUYENTE, NO."

Buena determinación, sinónimo DILUIR, !jamas! siempre construir, de buena base, con buena base.
ResponderEliminarpisando fuerte, así sos. Así te conocemos.
Así te queremos!