"Pareciera alguna vez haber caminado tus calles. Olfateado el humeante desecho tóxico de tu aire. Sentido la muerte en cada esquina, a cada momento. Visto tus edificios madriguera (la gente siempre peleará por la propiedad). Los odios, las iras, la decepción. Todas ellas, de escombros, cayeron sobre mí. Arrojado el relato transforma la ironía en jocosidad, y yo sigo pensando: primero un pie, después el otro.
“Camina, abre tus ojos” me dijiste en un sueño. Observa los sentimientos firmes de los desaparecientes: amor, odio, esperanza, dolor, amor. La instancia de caer se encuentra frente a mí ¿Caeré?"
F.
No hay comentarios:
Publicar un comentario