viernes, 30 de diciembre de 2011

recuerdo infantil

Escribió durante toda la noche hasta gastar la letra muerta del teclado. La urgencia febril contracturaba sus sienes mientras drenaba el ahogo producido por un enojo cansino y cursi. Y se internó en su recuerdo, transcribiéndose en tercera persona:

Manuel no pudo con su porte de macho y se vistió de mujer para agradarlo. No se le iban a caer los anillos ni nada.
La otredad del momento lo distanció bizarramente del hecho amatorio. A kilómetros su vozarrón lloraba sin consuelo los ideales perdidos. Pero ahora, ahora agarraba fuerte la baranda de hierro mientras se bendecía por astuto sabiendo que su trasvestido cuerpo iba a comer doble ración hoy.
Mientras le dolía horrores miraba la sotana que una hora después estaría frente a los feligreses ofreciendo su perdón.

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