No sabría decir cuando empezó el duelo, supongo que desde la primera vez que dolió la lastimadura que mufada estaba abierta en angustia mal cerrada.
Ahí, en ese tiempo inútil, sin impedir lo que siguiera, se sentó a llorar y sus voluminosos horizontes se ahogaron.
Así de simple.
Luego se reorientó, y vuelta a andar.
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