nada es tan real ni tan normal
es como decirse esto al oído al caminar
una fórmula imperfecta pero estable
ella lloraba sin lágrimas las cimas perdidas
no se absolvía su conciencia sin permiso de lo eterno
dijo que se negaba a vivir y la esperamos
el atardecer la dejó sola y sin rimas
auténtica y sumisa de ingenua terquedad
repite sus oraciones con poca fe
no entiende que mesa no es silla, ni una silla un perchero
quiere enfundarse un vestido corto como abrigo
y no le da el largo de su tela...
la realidad puede ser dolorosa y tensa
pero no cabe evitarla eternamente
el agujero de Alicia te succiona y vuelve frío el corazón ardiente
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