sábado, 29 de septiembre de 2012

acongojada la panza enuncia lo que la garganta aún guarda entre celosas lágrimas que a punto de salir de viaje se serenan con un no escabullido entre risas nerviosas y contrapuntos infelices que la neurosis restringe, qué paciencia, qué cosa la cabeza, ella piensa... se deja y acosa, se sigue y perpetra el crimen perfecto que obliga a pensarlo una y otra vez hasta acabar en una frustrada e inacabada entrega... ni el helado de dulce de leche ayuda mucho; pero es astuto darse una oportunidad dulce, ya ha habido mucho maltrato fantasioso hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario