domingo, 10 de febrero de 2013

Cristales

Ahora que me voy más liviana, la pena ya no estorba los lugares comunes y se aviene a mutar en calma. Una alegría dulce se toma conmigo el bondi y la providencia se vuelve espíritu pleno.
Los gestos de sus caras se quedan en mi corazón y tanto me desborda cariñosa y gratamente.
Soy rica de un encuentro que no hubiera sido de ser otra, y ha llegado el momento de acallar el enojo y aprender del tiempo...
Hay que creer en la búsqueda, experimentar y vvir el ahora. Me digo y canto mientras la autopista mojada refleja los colores de un espejo roto que se ha reconstruído y deja, a través de sus cristales, ver la vida como es... como es, hoy. Por lo menos...

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