me tomo tranquila el tiempo
aquél que antes no veía
un tiempo con movibles horas, de dinámica osadía, de salvajes deseos
mata de segunderos insomnes en junta maldita con la risa de creer en las hadas
han venido las varitas mágicas a tentar la vida
y los polvos de estrella sobrevuelan esta calma y la hacen instante
que se vuelve día y mañana y porvenir errante de sombras
iniciación del paraíso merecido
dulzura del pasar sin reproches ni extras fuera de hora
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